Yo era tu pajaro y vos eras mi gato, eras si, mi gatito gato. Y jugabamos esos juegos de treparnos uno arriba del otro y dar paseos asi, como si fueramos uno solo. Eramos solo uno, cuando ponias la mano en mi rostro y entraba perfecta tu mano, en el borde de mi cara y la movias para aca y para allá porque te encantaba.Te encantaba sentir eso de que eramos uno, de que cabiamos tan bien el uno en el otro, de que nuetras piezas encajaban perfecto. Encajan.
Y ronroneabamos y lo haciamos en el mismo tono, mirandonos a los ojos y descubrienonos el uno dentro del ojo del otro. Y nos mordiamos y jugabamos a lucha libre o deberia decir a Karate Kid, y mi pelo quedaba siempre enganchado debajo de tu cuerpo y sentiamos el tiron y se paraba la pelea con risas y con besos.
Tu risa, y tu palabras, y tu lengua que dice "zii", y "io" y "a mi también" cuando tenes que decir "yo tambien", y yo que quiero devorarte, y te muerdo y te reis y empieza el karate kid y el pelo y los besos y los ojos ciclopeicos.
Ayyy, mi gatito gato, mi gato, "mio" te digo y te reis, y vos te queres quedar con partes de mi cuerpo y yo con partes del tuyo y nos pedimos el uno al otro las partes para guardarlas, para poder seguir tocandolas siempre, de por vida.
Quiero tus partes gato, quiero tu ronroneo, quiero tu risa de gato atrevido, quiero tu acento de español de España y tus "pesetas" en lugar de "pesos". En tu mundo todavia existen las pesetas gato, sos un gato loco, y los dos sabemos que yo soy un pajaro loco que se rie y vuela y vos me bajas a la tierra gato. Nuestros codigos, nuestros encuentros, nuestros dias juntos, ayyy gato,¿que voy a hacer cuando quiera ir de paseo a cacundas tuyas?
Ahora que no estas,y que yo estoy apretando tu remera con las manos.
Ahora...¿adonde me subo?
sábado, 23 de julio de 2011
miércoles, 6 de julio de 2011
Y llegas...
Y llegas...
Y llegas...así como llega la vida, como llega el invierno, como llega el amor.
Y tengo tantas ganas de verte, tanta ausencia de verte, tantas risas adentro por verte.
Y mirarte y sentir que estás, que sos, que siempre has sido. No importa ya, que venga despues...la risa, el llanto, los abrazos. Solo importa que vas a estar estando, esta vez sí. Esta vez sin distancias ni recobecos, ni puentes, ni palomas mensajeras. Esta vez vos, siendo, mirandome a través de tus cristales de agua.
Y no sé que voy a hacer. Si voy a soltar una cascada de risas o si me voy a quedar muda frente a tanta verdad, frente a tanta existencia. Quiero que vos también me veas estando, siendo y no ocultandome ya detrás de nada. Que me veas y me recorras, que estemos tan cerca, observandonos, que al final juguemos al ciclope como dice Cortazar.
Ay...llegas, llegas llegando. Y que te voy a decir, si queres caminar o solo rodearme. Yo solo quiero que estes estando, de una vez. Solo que seas.
Y llegas...así como llega la vida, como llega el invierno, como llega el amor.
Y tengo tantas ganas de verte, tanta ausencia de verte, tantas risas adentro por verte.
Y mirarte y sentir que estás, que sos, que siempre has sido. No importa ya, que venga despues...la risa, el llanto, los abrazos. Solo importa que vas a estar estando, esta vez sí. Esta vez sin distancias ni recobecos, ni puentes, ni palomas mensajeras. Esta vez vos, siendo, mirandome a través de tus cristales de agua.
Y no sé que voy a hacer. Si voy a soltar una cascada de risas o si me voy a quedar muda frente a tanta verdad, frente a tanta existencia. Quiero que vos también me veas estando, siendo y no ocultandome ya detrás de nada. Que me veas y me recorras, que estemos tan cerca, observandonos, que al final juguemos al ciclope como dice Cortazar.
Ay...llegas, llegas llegando. Y que te voy a decir, si queres caminar o solo rodearme. Yo solo quiero que estes estando, de una vez. Solo que seas.
sábado, 12 de marzo de 2011
La muerte de papel
No se como no conocia yo aun a este mexicano increible. Pero realmente vale la pena devorarlo.
Es realmente increible. Lo comparto.
Acabo de leer el blog de Lyla y pienso, que ojala la muerte fuera solo por escrito, ojala solo existiera la muerte de papel.
"Pedro Páramo" de Juan Rulfo (extracto)
¿Te acuerdas, Justina? Acomodaste las sillas a lo largo del corredor para que la gente
que viniera a verla esperara su turno. Estuvieron vacías. Y mi madre sola, en medio de los
cirios; su cara pálida y sus dientes blancos asomándose apenitas entre sus labios
morados, endurecidos por la amoratada muerte. Sus pestañas ya quietas; quieto ya su
corazón. Tú y yo allí, rezando rezos interminables, sin que ella oyera nada, sin que tú y yo
oyéramos nada, todo perdido en la sonoridad del viento debajo de la noche. Planchaste su
vestido negro, almidonado el cuello y el puño de sus mangas para que sus manos se
vieran nuevas, cruzadas sobre su pecho muerto; su viejo pecho amoroso sobre el que
dormí en un tiempo y que me dio de comer y que palpitó para arrullar mis sueños.
Nadie vino a verla. Así estuvo mejor. La muerte no se reparte como si fuera un bien.
Nadie anda en busca de tristezas.
Tocaron la aldaba. Tú saliste.
-Ve tú -te dije-. Yo veo borrosa la cara de la gente. Y haz que se vayan. ¿Que vienen por
el dinero de las misas gregorianas? Ella no dejó ningún dinero. Díselos, Justina. ¿Que no
saldrá del Purgatorio si no le rezan esas misas? ¿Quiénes son ellos para hacer la justicia,
Justina? ¿Dices que estoy loca? Está bien.
Y tus sillas se quedaron vacías hasta que fuimos a enterrarla con aquellos hombres
alquilados, sudando por un peso ajeno, extraños a cualquier pena. Cerraron la sepultura
con arena mojada; bajaron el cajón despacio, con la paciencia de su oficio, bajo el aire
que les refrescaba su esfuerzo. Sus ojos fríos, indiferentes. Dijeron: «Es tanto». Y tú les
pagaste, como quien compra una cosa, desanudando tu pañuelo húmedo de lágrimas,
exprimido y vuelto a exprimir y ahora guardando el dinero de los funerales...
Y cuando ellos se fueron, te arrodillaste en el lugar donde había quedado su cara y
besaste la tierra y podrías haber abierto un agujero, si yo no te hubiera dicho: «Vámonos,
Justina, ella está en otra parte, aquí no hay más que una cosa muerta».
Es realmente increible. Lo comparto.
Acabo de leer el blog de Lyla y pienso, que ojala la muerte fuera solo por escrito, ojala solo existiera la muerte de papel.
"Pedro Páramo" de Juan Rulfo (extracto)
¿Te acuerdas, Justina? Acomodaste las sillas a lo largo del corredor para que la gente
que viniera a verla esperara su turno. Estuvieron vacías. Y mi madre sola, en medio de los
cirios; su cara pálida y sus dientes blancos asomándose apenitas entre sus labios
morados, endurecidos por la amoratada muerte. Sus pestañas ya quietas; quieto ya su
corazón. Tú y yo allí, rezando rezos interminables, sin que ella oyera nada, sin que tú y yo
oyéramos nada, todo perdido en la sonoridad del viento debajo de la noche. Planchaste su
vestido negro, almidonado el cuello y el puño de sus mangas para que sus manos se
vieran nuevas, cruzadas sobre su pecho muerto; su viejo pecho amoroso sobre el que
dormí en un tiempo y que me dio de comer y que palpitó para arrullar mis sueños.
Nadie vino a verla. Así estuvo mejor. La muerte no se reparte como si fuera un bien.
Nadie anda en busca de tristezas.
Tocaron la aldaba. Tú saliste.
-Ve tú -te dije-. Yo veo borrosa la cara de la gente. Y haz que se vayan. ¿Que vienen por
el dinero de las misas gregorianas? Ella no dejó ningún dinero. Díselos, Justina. ¿Que no
saldrá del Purgatorio si no le rezan esas misas? ¿Quiénes son ellos para hacer la justicia,
Justina? ¿Dices que estoy loca? Está bien.
Y tus sillas se quedaron vacías hasta que fuimos a enterrarla con aquellos hombres
alquilados, sudando por un peso ajeno, extraños a cualquier pena. Cerraron la sepultura
con arena mojada; bajaron el cajón despacio, con la paciencia de su oficio, bajo el aire
que les refrescaba su esfuerzo. Sus ojos fríos, indiferentes. Dijeron: «Es tanto». Y tú les
pagaste, como quien compra una cosa, desanudando tu pañuelo húmedo de lágrimas,
exprimido y vuelto a exprimir y ahora guardando el dinero de los funerales...
Y cuando ellos se fueron, te arrodillaste en el lugar donde había quedado su cara y
besaste la tierra y podrías haber abierto un agujero, si yo no te hubiera dicho: «Vámonos,
Justina, ella está en otra parte, aquí no hay más que una cosa muerta».
viernes, 25 de febrero de 2011
Y el universo cupo en una cascara de nuez...
Todo el universo, reflejado en esa pequeñez. Entonces yo me di cuenta de que en vos podía también encontrar el universo, de que lo contenias todo.
De que andabas con el universo en vos sin darte cuenta. Cuando sonreías, cuando ibas al trabajo, cuando te desperezabas por las mañanas, cuando me hablabas, y cuando te quedabas en silencio.
Y me di cuenta, de que eras tan complejo y profundo, y tan maravillosamente sorprendente precisamente por eso. Tristemente pensé que quizas nunca iba a poder tomarte por entero, pensarte y acapararte entero en un solo pensamiento. Nunca iba a poder.
Podría si, rodearte, ser una naufraga por tus superficies. Pero verte de una sola vez, entero, con estos pequeños ojos mundanos, eso nunca iba a poder. No solo mirarte, verte! encontrarte!
Si el universo cabe en una cascara de nuez, entonces... Si sos vos también el universo, entonces... Quizas nunca te encuentre sino solo cuando me funda en la oscuridad de tus ojos, en ese abismo que parece no tener fin. Quizás solo en ese momento tu universo se encuentre con el mio y haya algo casi como una explosión cósmica.
De que andabas con el universo en vos sin darte cuenta. Cuando sonreías, cuando ibas al trabajo, cuando te desperezabas por las mañanas, cuando me hablabas, y cuando te quedabas en silencio.
Y me di cuenta, de que eras tan complejo y profundo, y tan maravillosamente sorprendente precisamente por eso. Tristemente pensé que quizas nunca iba a poder tomarte por entero, pensarte y acapararte entero en un solo pensamiento. Nunca iba a poder.
Podría si, rodearte, ser una naufraga por tus superficies. Pero verte de una sola vez, entero, con estos pequeños ojos mundanos, eso nunca iba a poder. No solo mirarte, verte! encontrarte!
Si el universo cabe en una cascara de nuez, entonces... Si sos vos también el universo, entonces... Quizas nunca te encuentre sino solo cuando me funda en la oscuridad de tus ojos, en ese abismo que parece no tener fin. Quizás solo en ese momento tu universo se encuentre con el mio y haya algo casi como una explosión cósmica.
miércoles, 19 de enero de 2011
palabras...
Las palabras me abandonan a veces. Se despegan de mi como llevadas por el azar, como si este fuera un viento y me las volara. Yo las veo alejarse por el aire y aunque intente atraparlas no hay remedio, porque ya no son las mismas.
Esas palabras que vuelan a otras manos ya no son las mias. Y tengo entonces que nacer palabras nuevas que tengan raices en mi, que sean bien firmes y frescas.
Cuando las nazco, las miro recorrer la hoja y me pregunto cómo serán cuando las leas, si lograré zambullirme en vos, yo junto con ellas.
Esas palabras que vuelan a otras manos ya no son las mias. Y tengo entonces que nacer palabras nuevas que tengan raices en mi, que sean bien firmes y frescas.
Cuando las nazco, las miro recorrer la hoja y me pregunto cómo serán cuando las leas, si lograré zambullirme en vos, yo junto con ellas.
domingo, 16 de enero de 2011
Empezando a subir mis escritos...
(El árbol de mi tía)Din skog = Tu bosque
Árboles vivos, árboles gigantes
Como seres antiguos que callan
para escuchar el ruido
ensordecedor de los hombres
Caminos de piel
¿Cómo no sentirme una extraña
Perturbadora de su mundo
Mágico?
Y cuando sale el sol de repente
es como si un Dios estuviera
mirando este pedacito de tierra
y lo señalara por un segundo
y fuera como un milagro
Pero vuelve la sombra y vuelvo
a sentir que quisiera pertenecer
pero no pertenezco
Casi los toco con miedo
de ofenderlos, de que me hablen
todos al mismo tiempo
de que muevan sus ramas brazos
y me expulsen
Yo me paro frente a él
lleno de colores, áspero, liso
felpudo, indescriptible
Lo abrazo
y me siento tan pequeña
Tan frágil
que podría salir volando
sino estuviera sujetada
a sus raíces
centenarias
Árboles vivos, árboles gigantes
Como seres antiguos que callan
para escuchar el ruido
ensordecedor de los hombres
Caminos de piel
¿Cómo no sentirme una extraña
Perturbadora de su mundo
Mágico?
Y cuando sale el sol de repente
es como si un Dios estuviera
mirando este pedacito de tierra
y lo señalara por un segundo
y fuera como un milagro
Pero vuelve la sombra y vuelvo
a sentir que quisiera pertenecer
pero no pertenezco
Casi los toco con miedo
de ofenderlos, de que me hablen
todos al mismo tiempo
de que muevan sus ramas brazos
y me expulsen
Yo me paro frente a él
lleno de colores, áspero, liso
felpudo, indescriptible
Lo abrazo
y me siento tan pequeña
Tan frágil
que podría salir volando
sino estuviera sujetada
a sus raíces
centenarias
(Escrito durante mi viaje a Suecia en 2010)
sábado, 15 de enero de 2011
La paloma
(Imagen tomada de http://www.bonsaisgigantes.net/)
Siempre hay palomas. Caminan picoteando el suelo y revolotean a las copas de los arboles o a los techos de las casas. Caminan entre los pies de la gente sin miedo, nos esquivan, nos rodean y siguen, siempre hay palomas.
Ya no tienen miedo, estan acostumbradas a la ciudad, aunque la mayoria de la gente cree que son molestas.
Cuando era pequeña vivia frente a una plaza llena de palomas, y solia cruzar a darles miguitas de pan. A veces se dejaban agarrar, a veces comian de mi mano, y cuando queria correr salian volando para hacerme paso.
Siempre hay palomas, mi padre dice que demasiadas. Pero hoy yo vi como se iba una.
En la parada del bus para ir al trabajo, siempre son 5 0 6 caminando con sus patitas diminutas, picoteando el asfalto y dejandose mirar. Estaban ahi, solo estaba yo.
Hoy estaba especialmente mirandolas. A veces no lo hago, pienso en otras cosas, miro el reloj, leo...pero hoy las miraba y sonreia.
Bajaron a la calle, y no volaron. No entiendo porque no volaron. Y una se fué.
Senti como la camioneta la aplastaba y hacia un ruido como de bolsa de plastico con aire que explota. Todavia siento ese ruido, porque me quede estatica. No fui a buscarla, no fui a sacarla, y paso otro auto y otra vez splash, ese ruido...
No volo, y yo no aplaudi, ni grite, ni salte para que volara, y podia volar, pero no volo.
Fué ese segundo que separa la vida de la muerte, ese segundo en el que algo vivo deja de existir.
Hoy me di cuenta, de que nunca vi nada morir (salvo algun insecto), nunca vi tanta vida y tanta muerte en tan poco lapso de tiempo.
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